Sus cicatrices son prueba, su fuerza la venganza del tiempo, y aunque la resistencia lo encadena, su determinación lo libera.
Martes 27 enero 2026Antaño un hombre, Alric fue condenado a la no-muerte por Akron y ligado a la maldición de Gorth. La muerte le fue negada, pero también la paz. Lo único que quedó fue la resistencia y la lenta putrefacción de un alma incapaz de descansar.
Vagó por las Tierras Execradas impulsado por un único propósito: la venganza. Entre ruinas y desolación, el odio lo sostuvo allí donde la vida ya no podía. La maldición preservó su cuerpo, pero vació algo más profundo. Con cada ciclo que pasaba, la memoria se difuminaba, la misericordia se marchitaba y el horizonte se alejaba.
Fue en ese estado cuando encontró al Spellcaster.
Ahora caminan juntos, unidos por un mismo sendero y por un enemigo común aún por enfrentar.
Pero la no-muerte no es una carga pasiva. Roe. Deforma. Erosiona el autocontrol.
El vínculo lo sostiene. No lo gobierna.
Su mente se estrecha. Su horizonte se desvanece.
El Spellcaster percibe el cambio. Lo que una vez fue un hombre se convierte en algo más frío, algo menos sujeto a las consecuencias. En su búsqueda por saldar un agravio antiguo, Alric podría llegar a convertirse en una amenaza mayor que aquella a la que persigue.
Ya no busca justicia, ni equilibrio, ni siquiera supervivencia. Solo busca retribución, a cualquier precio.
Ahora es conocido como La Amenaza de Oro Pálido.